La_cocinera

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Mi hombre se quedó pasmado con el asunto de follar encima de la mesa después de ver a Jack Nicholson con Jessica Lange en "El cartero siempre llama dos veces". Tenía ganas de cumplirle la fantasía

    Preparé la escena con mucho mimo, abrí la mesa de la cocina y puse el mantel para protegerla de lo que se venía encima. La llené de harina porque mi ilusión era que quedáramos rebozados cual croquetas para reírnos a carcajadas después de la faenita. Fui corriendo al cuarto y me desnudé, para quedar tan sólo con el delantal de criada sexy que luciera en el carnaval hace dos años. Calcé las sandalias de tacón con piedrecitas brillantes a la altura del tobillo y me recogí el pelo en un moño. Me miré al espejo: nada que ver con Jessica Lange, pero mi hombre sabría valorar mis esfuerzos.

    Volví a la cocina corriendo porque mi querido cartero estaba al llegar. Hice un mollete con la harina, le añadí los huevos batidos, la sal, la manteca, la levadura y el agua templada y comencé a remover para que mi hombre me encontrara con las manos en la masa.

    Sentí la llave en la puerta y me puse un poco nerviosa: cuando una prepara una sorpresa así nunca está segura de la reacción del invitado. Pero mi hombre hizo justamente lo que esperaba: me miró a los ojos con una sonrisa de oreja a oreja mientras se desabotonaba la camisa.

    .- ¡Cariño! ¿Ya tienes la receta lista?

    .- ¡Claro!

    Se me pegó al culo desnudo y ya tenía la herramienta erecta, pero yo, como quien está muy ocupada, seguí amasando en condiciones aquella suave y pegajosa masa que resbalaba entre mis dedos. 

    .- ¡Aparta, hombre! ¿No ves que estoy trabajando?

    Pero él ya iba metiendo las manos por debajo del pequeño delantal y me dio la vuelta. Me sentó encima de la mesa, abrió mis piernas, y al ver aquello tan depiladito el muy bruto no lo pensó: enganchó el mollete de la masa y me lo espachurró allí en medio, poniéndose a amasar. El animalito metía los dedos con tanto tesón que aquello, permitidme que lo diga, era una delicia.

    Y así, con la masa en todo el conejo, mi hombre hizo un agujero, taladró el camino hacia el totete y que muera aquí mismo si no amasamos juntitos un roscón de Reyes de lo más apetecible.

"Me quedé sólo con el delantal de criada sexy..."

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Publicado: miércoles 07-oct-09

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